Es malo tener problemas, bueno, depende de qué tipo de problemas. La búsqueda constante de mejora de nosotros mismos determina la calidad de nuestros problemas y los de la sociedad (al menos que vivamos en una burbuja). Hay problemas que son “mejores” que otros: “¿dónde invierto muy ganada fortuna?”, no es lo mismo que “¿Cómo le haré para pagar las deudas antes de que me embarguen?” Así mismo, las quejas de “Salí un poco pálida en esta foto en Cancún” no es lo mismo que “Espero que la quimioterapia me permita llegar a esta Navidad”.
Dejaremos a los filósofos argumentar acerca de los problemas humanos con más detalle.
En esta ocasión quiero tratar de uno que constantemente me aqueja debido a mi naturaleza ignorante y curiosa: ¿Qué libros leer con mi poco tiempo en esta tierra? Por eso, mi interludio, este en sí no es un problema de vida o muerte. Desde mi posición privilegiada, entiendo que, si tengo tiempo para leer, esto es, leer por diversión, curiosidad y esparcimiento, formo parte de una pequeña porción privilegiada de personas en este mundo que tienen tiempo y acceso al conocimiento. Una cosa es tener tiempo y otro interés y luego mantener la concentración para terminar un libro.
Las estadísticas señalan que en los países europeos cada año se leen 10.5 libros por persona. En México este número es de 2.9 libros al año, bueno, casi 3 libros. Las razones y motivación de leer también tienen que ser tomadas en cuenta: mientras que en los países del viejo continente se lee por diversión y esparcimiento, en América Latina se lee para extraer información, como libros de texto. Esta comparación no viene hecha únicamente para indicar que Italia es mejor que Perú en términos de lectura por sí misma (comparando así peras y manzanas), pues tenemos que tomar en cuenta las condiciones de vida, instituciones educativas, acceso al conocimiento y los recursos de cada país.
Nuestra meta debería ser leer más libros y compartir el hábito de la lectura en nuestros círculos, así como integrar esta práctica en nuestra vida diaria. De esta manera y poco a poco, pasamos de 3 a 7 libros al año. Aun así, el problema persiste, puesto que si consideramos 7 libros al año multiplicado por 30 años (tomando en cuenta que descubrimos este hábito siendo jóvenes) leeremos un total de 210 libros en toda nuestra vida, más o menos dependiendo de en qué momento comenzamos y ajustando por algunos años en los cuales leeremos más o menos conforme la vida se ponga fácil o complicada. El problema se agravia: hay demasiados libros y muy poco tiempo para leer.
Aquí es cuando la cuestión del contenido y la cualidad de los textos se convierten en un factor importante. ¿Cómo decidir qué libros leer? ¿Quién me recomienda buenos libros? ¿Qué tipo de lecturas “tendría” que leer? Novelas, poemas, ensayos, libros de texto, etc. – Con tanto género y cantidad, no es difícil sentirse abrumado y más cuando tenemos muchos medios de hacerlo. ¿Es mejor audiolibro o electrónico? Las consideraciones son tantas y de nuevo… el tiempo es poco.
Esto ha sido un problema para mí dado que quiero leer todo lo que se atraviesa en mi camino y que me llama la atención. Adquiero libros a lo tonto y leo más de 10 libros a la vez. Con el tiempo me he dado cuenta de que los llego a terminar después de meses, pero me pregunto si pude haber escogido mejor y aprovechar el tiempo invertido en un libro por otro. Un libro es un mundo en sí mismo. Necesitaba un marco para determinar la jerarquía e importancia de los textos.
Y mientras que es verdad que en “gustos se rompen géneros”, yo siempre he tenido una regla general, como un ->>heurístico<<–, que me ayuda a escoger libros de vez en cuando: “Entre más antiguo sea el libro, mejor será”, dado que, en mi razonamiento, el libro y no el autor necesariamente han sobrevivido la prueba del tiempo, leído por generaciones de lectores y sobrevivido. Aun así, soy presa fácil de los bestsellers, los temas del momento y las portadas bien diseñadas y atractivas.
Si es verdad que tenemos poco tiempo, ¿qué libros son los que deben ser leídos antes de morir?
Saber es descubrir mundos nuevos y viajar a través del tiempo y el espacio. Saber es también integrar en nosotros aspectos que moldeamos de experiencia y personajes que en páginas han dejado instrucciones de vida y significado. Pero lo más importante es que el saber nos abre los ojos para actuar, nos da conocimiento de aquello que es posible, para entender de sociedades pasadas y crear una sociedad mejor en nuestro presente. Pero el conocimiento no es pasivo ni puramente teórico, y este saber es mejor cuando se pone en practica y cuando se comparte, cuando enseñamos lo que vamos aprendiendo.
Lo más importante al aprender mas nos damos cuenta de lo que no sabemos, de lo ignorante que somos, esto nos da la humildad para seguir aprendiendo.
Leer es uno de los medios por los cual llegamos al conocimiento, y por supuesto que leer es más que pasar la mirada por manchitas negras plasmadas en un pedazo de papel.
Leer es uno de los medios por los cual llegamos al conocimiento, y por supuesto que leer es más que pasar la mirada por manchitas negras plasmadas en un pedazo de papel.
Me puse a investigar este tema a detalle y he podido crear una regla para mí y un punto de partida (para personas como yo) para comenzar a leer y adoptar la lectura en nuestra rutina. Mi punto de partida y donde creo que debemos pasar más tiempo son los grandes clásicos. ¿Qué carajo es un clásico?
Para simplificar, digamos que un clásico es un libro que ha pasado la prueba del tiempo, sencillamente esto.
Estos libros clásicos, no solo requieren una lectura atenta, sino regresar a ellos para entenderlos conforme nosotros mismos vamos cambiando con el tiempo. Algunos de los textos:
- Homero: La Odisea y La Ilíada
- Sófocles y Esquilo: Tragedias
- Tucídides: La Guerra del Peloponeso
- Platón: Diálogos
- La Biblia (Antiguo y Nuevo testamento)
- Giovanni Boccaccio: El Decameron
- Dante Alighieri: La Divina Comedia
- Nicolas Macchiavelo: El Principe
- William Shakespeare: Obras Completas
- Miguel de Cervantes Saavedra: El Quijote de la Mancha
Es verdad que estos libros son algunos de los más difíciles de leer, pero también los más gratificantes.
A la pregunta explícita de ¿qué libros leer y releer considerando que el tiempo es poco? Yo me inclino siempre a los clásicos.
¡Buena lectura!
3 Responses
Hola , cómo Mexicana y lectora asidua , esta encuesta no me representa , leo en promedio más de 45 libros al año , solo por placer y no para aprender algo , los que necesito para mi trabajo no los cuento; pero creo que necesito reivindicar a mis compatriotas, si bien es cierto que no consumimos libros per se , se consume muchos cómics para adultos , se que no es el ideal , pero al menos fomentan la lectura . Creo que somos muy clasisistas al decir que si no lees los clásicos en el formato clásico no los leíste , yo de niña leí todos los clásicos en unos cuentos llamados “ Clásicos ilustrados “: Moby dick, Dr. Jeckill, Ivanhoe , la Iliana eran muy divertidos en ese formato . Por lo cual creo que por donde quiera que te acerques a la lectura es válido . Leer es un placer aunque sean las instrucciones del pinol mientras estas en el baño . Saludos
Hola Yelma, es verdad, la encuesta toma libros (o libros de texto) y no lectura de periódicos, cómics, etc. El número de cualquier modo es un promedio y el problema es que hay una infinidad de libros y no mucho tiempo en la vida. Cuando menciono los clásicos y las sugerencias, me refiero a cultivar y adentrarse a los temas que tratan de cualquier modo, como le que mencionas (que luego se repiten en otros), por ejemplo, Tolkien y cómo fue inspirado por Platón.¡Gracias por tu comentario, tus recomendaciones debajo y por ser tan excelente lectora!
Vuelvo , por cierto , yo nunca recomendaría estos libros a nuevos lectores … son deeeeensos!!
Porque no algo más acorde con los gustos de cada quien .
Si te gustan los thrillers porque que no recomendar españoles o noruegos
Dolores redondo , stieg larsson , assa larsson antes que Conan Doyle o Allan Poe
Romance alexa joshi , arundhati Roy antes que Shakespeare
Los bestsellers son muy divertidos para acercarse poco a poco a los clásicos
Bueno , eso digo yo
Para gustos colores