Últimos apuntes

What Do We Know and What Should We Do About Fake News? – Nick Anstead
On Grief and Grieving – Elisabeth & Kessler Kubler-Ross
Talking to Strangers: What We Should Know About the People We Don’t Know
Media Control – Noam Chomsky
Man’s Search for Meaning – Viktor E. Frankl
Non Violent Communication A Language of Life – Marshall B. Rosenberg

Media Control – Noam Chomsky

Mis apuntes

Este libro toca un tema que me apasiona en toda su magnitud: ¿Como sabes cuando algo es verdad? ¿Como sabes cuando lo que te presentan como noticia enmascara lo que no pasa y lo que se ensancha y se ignora? ¿Como podemos verificar lo que se siente y se escucha pero por falta de análisis no se corrobora? Los medios masivos de información lo saben bien.

Si al principio se pensaba que se trataba de desinformación, se trata en realidad de manipulación por controlar ese “rebaño desconcertado” que no sabe lo que quiere. Ese rebaño somos nosotros.

El papel de los medios en la política contemporánea nos fuerza a preguntarnos en qué sociedad queremos vivir y que democracia queremos.  Habría que definir democracia o distinguirlas si hay varias: una de las es que la la sociedad en general tiene los medios para para participar de manera significativa en la toma de decisiones y los medios de información son libres y abiertos. Si buscamos la definición esto es lo que viene y sin embargo la realidad, desde el siglo 17 es que el medio se controle y el pueblo deba de ser impedido de tomar cuenta en sus asuntos.

Los primeros intentos de cambiar o modificar la opinión pública usando medios masivos de comunicación comienzan en Estados Unidos en 1916. El gobierno de Woodrow Wilson, visto que la sociedad no quería entrar en una confrontación mundial, se elaboró a través de la Comisión Creel, una estrategia por parte de los negocios para acabar con la Alemania. Uno de los intelectuales progresistas pegados a esta campaña era John Dewey que literal llego a declarar que “existe una comunidad inteligente” que puede dirigir a una población a través de mentiras y propaganda a la guerra.

Allí se descubrió una joya: si controlas a los miembros más “inteligentes” de una comunidad ellos se encargarán de diseminar el miedo a otros países. Así pues, los periódicos británicos se inventaron que los Huns masacraban a los niños Belgas, cortándoles los brazos, uno a uno. Todo fue mentira.

Lección 1- la propaganda del estado, cuando apoyada por las clases altas e inteligentes tiene resultados masivos.

Todo esto no se puede hacer sin una teoría o al menos un planteamiento claro y articulado. Walter Lippmann fue un periodista Americano que declaró la “revolución en el arte de la democracia”. Así pues, se pueden usar a los medios para fabricar consentimiento.

La cuestión es esta: existen asuntos que “eluden al público” y no pueden dejarse a la población en general. Lo adecuado es que una “clase especializada”, de personas educadas, racionales e inteligentes, sean las encargadas de conducir los asuntos importantes.

La raza en general puede ser conducida a la guerra o a la autodestrucción con un discurso u otro. La raza es tonta y el único papel que tiene es de ser “espectadora de la democracia” mientras que las clases especializadas (siempre son ellos los que proponen esto) se encarguen de planear, decidir y ejecutar. De vez en cuando a la raza se le da permiso de que escojan a su líder y a qué lo voten. Pero para que las clases políticas puedan llegar y servir con poder, visto que en los estados totalitarios se hace con carros armados, tanques y pistolas (obviamente eso ya no es popular) ahora se hace fabricando consentimiento. Así pues a este rebaño hay que crearle “ilusiones necesarias” y mensajes emocionales “sobre-simplicados” que sirvan ese propósito. Así pues los medios, las escuelas y la cultura en general va servir el propósito de ser propaganda de una clase política.

Entrado el siglo XX y cómo en todos los ciclos donde las personas se comienzan a dar cuenta de el poder de organizarse, se produce algo nuevo. Esas clases políticas se dan cuenta que no pueden permitir eso: no pueden permitir los sindicatos, el activismo y las organizaciones para generar cambios (obreros o campesinos). ¿Que haces en ese caso? Las relaciones públicas ayudan a presentar estos eventos como que “molestan” o “disturban” el orden y el progreso de las cosas que necesariamente están “bien”. Así pues te presentan cosas que no puedes estar en desacuerdo como “Apoya a nuestra tropas” pero no hay que irnos muy adentro porque la crítica es antiamericanismos y se ve con sospecha.

Estados Unidos, fuera de Sudáfrica, es de los poco países que no tiene un sistema de salud público. Además te das cuenta de la decadencia de la sociedad civil cuando las uniones no están empoderadas o son pocas. Los medios son monopolio, los dos partidos (me hacen recordar al PRIAN) forman parte del mismo partido de los negocios y las personas no se molestan en votar puesto que es inútil. La comisión Creel se volvió buena a crear esa opinión pública, a fabricar consentimiento y es descrito como la esencia de la democracia.

Así como las población es llevada a ignorar ciertos temas – como en Reagan y el constante corte a los programas sociales. Así mismo es distraída y echa belicosa para acudir a campañas de invadir países como Guatemala y poner en su lugar el caos. Pensar para ti cosas que no compartes con nadie – porque no hay un lugar para organizarte- te haces pensar que estás loco o eres raro. “No ha de ser cierto”

En 1960 se dijo que la democracia estaba pasando por una crisis, ya que las personas se están organizando. Por definición, ese sería un avance de la democracia. Pero eso no puedes ser así, se tendría que hacer volver a la gente a su estado de apatía, sumisión y obediencia.

Es necesario que las personas superen la aberración contra el síndrome de Vietnam y que apoyen las guerras exteriores, la tortura y el costo que eso implica.

También hay una cosa que se tiene que hacer en la “representación de la realidad”. Cuando se ataca a un país, en realidad se están defendiendo los intereses nacionales- hay que falsificar la historia.

La cultura disidente, a pesar de todos los esfuerzos por fabricar opinión, persiste. Los movimientos anti surgieron ya a finales de los 60’s y se hicieron más fuertes en los 70 y 80s. Las personas ahora entienden más el valor de pensar y analizar las cosas.

Percepción selectiva

En Mayo de 1968, las memorias de Armando Valladares y se le dio una especia de ola de propaganda y hacia énfasis en la crueldad de Castro y su gobierno dictatorial. Fue celebrado y se le hicieron fiestas por todos lados.

Ese mismo mes los miembros restantes del grupo de derechos humanos de El Salvador tenían una experiencia que no lucia bien para los Americanos. Cuando evidencia salió nadie decidió ventilarla y Herbert Anaya no fue reconocido e incluso fue asesinado. Lo mismo paso con la ocupación de Israel del sur del Líbano en 1978 y las atrocidades que se cometieron. Lo mismo con la invasión de Indonesia de East Timor. Los ejemplos son varios.

La Guerra del Golfo

Durante la guerra del golfo, la oposición democrática fue completamente ignorada y nunca se le dio la voz antes y después de la caída de Saddam Hussein. La cuestión acerca de defender los principios se vuelve indefendible cuando se ve que sanciones se implementaron contra Sudáfrica en 1969 cuando invadió Namibia y las no sanciones que hicieron que 1.5 millones de personas murieran. En cambio se siguió una “diplomacia silenciosa” porque al final lo que se pretende es callar las verdaderas intenciones.

Por mucho tiempo se construyó la idea de que Saddam Hussein era un monstruo. ¿Pero de donde salió esta idea? Esta idea que se fue formando en la mente de las personas. Aquí tienes a un país subdesarrollado que perdió contra la post- revolucionaria Irán, que esta fue apoyada por los Estados Unidos, la Unión Soviética, Europa y algunos países Árabes, y aún así no pudo. ¿Y ahora es un peligro? el mar de desinformación en lo que respecta a fortificaciones y armas nucleares nunca fue enteramente analizada.

Estas son las mismas estrategias que se han usado desde la comisión Creel, tomando una generación pacifista en contra del terror de los alemanes de la Primera Guerra Mundial, y hacerlos en promotores de guerra.

La decisión de romper con ese círculo vicioso está en las manos de personas como tu y yo. 

Últimos apuntes

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