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El estudio de los mitos, que nos acostumbramos y aceptamos, que se han repetido tanto y que se vuelven parte de cómo pensamos. Cosas como:

“El pobre es pobre porque quiere”

Todo esto para mantener un sistema desigual. México es el 4.º país más desigual del mundo, aun así se justifican estas mentiras.

Mito #1 Los jóvenes no trabajan porque son flojos

En 2022-2023 se hizo famosa una canción de Belanova, Rosa Pastel, para describir a unos jóvenes descorazonados por la falta de oportunidades laborales. Eso sucedió en las redes, TikTok y en los reels. Los comentarios son empáticos, pero no todos. Algunos critican que hay que emprender y no ser flojos, que chamba hay.

Hay una parte grande – 35% de los mexicanos que creen que la generación joven no quiere trabajar. Entre las mujeres es más difundido, los que viven centro norte – Zacatecas, Aguascalientes y San Luis Potosí entre otros. Lo mismo con los que algunas vez mostraron afinidad con el PAN y Movimiento Ciudadano. Al mismo tiempo, cuando el jefe de familia es priista y cuando este tiene estudios de preparatoria. Asimismo, los trabajadores independientes, y los Millennials son los que siguen pensando que los jóvenes son flojos, y por eso no encuentran trabajos.

Desmentidos

La verdad es que así no es- los jóvenes de la generación Z – esos nacidos entre 1995 y 2010, trabajan media hora más y estudian dos años más en promedio. Esto quiere decir que, las jóvenes están más capacitados para hacer los mismos trabajos para los cuales, en el 2005 no se ocupaban y además el salario no mejoró.

Algunas cosas no empeoraron pero se mantuvieron como las oportunidades de acceso a las mujeres y la reducción de la informalidad y la pobreza.

Adquirir vivienda también es un problema ahora ya que, desde el 2005 y hasta la fecha los precios incrementaron un 200%  y en algunos lugares del país es muy difícil adquirir una vivienda o se necesita un salario mensual de 45 mil a 92 mil pesos mensuales y solo un 20% de población en México lo gana.

En los últimos 30-50 años no se ha construido bien debido a los costos del cemento, a la falta de incentivos a esa industria y corrupción y por ende los jóvenes terminan sin casa.

En México además no hay regulaciones para el control de las rentas como en Dinamarca o Escocia.

En algunos lugares como en Chile hay regulaciones que impiden al rentero cobrar más de cierta cantidad por la renta, manteniendo esta asequible.

En suma, lo que después de 15 propició el éxito de los “sueños rotos” que cantaba Belanova ha sido la fallida política laboral y de vivienda, afectando a una generación entera que ni ha podido encontrar un empleo y construir un hogar.

Mito #2 – quién recibe programa sociales, los gastan en tonterías y dejan de trabajar

Esmeralda quería estudiar pero no tenía como, puso un negocio y pudo costearse. Hay otros sin embargo que han sido cachados usando este dinero para comprar alcohol o celulares.

Por historias como esta se ha llegado a pensar en México que las personas usan mal sus beneficios y ha ganado mala fama, incluso Vicente Fox ha llegado a criticarlos diciendo “pónganse a trabajar huevones”

México está dividido en esta cuestión. Las personas que simpatizan con Movimiento Ciudadano, trabajadores independientes, hogares donde el jefe de familia tiene la preparatoria terminada. Los que lo creen más, son aquellos que alguna vez tuvieron preferencia por el PRI, y que por ahora, tienen preferencia además por el partido Movimiento Ciudadano.

en línea máxima, sólo los simpatizantes del partido morena, no lo creen, pero los trabajadores independientes y comerciantes son los que más lo creen.

Los estudiantes y las personas de un nivel socioeconómico más alto, además, creen que los que reciben apoyo sociales se lo gastan en tonterías. En línea general, entre más dinero tienes y más rico, eres más, lo crees.

México, en esta cuestión está dividido a la mitad. Los que creen que los que reciben apoyo sociales, dejan de trabajar y los que creen que esos apoyos sirven Para amortiguar las vicisitudes de la pobreza.

Al final la razón, por lo que uno y otro defiende su posición va a como entienden la pobreza. Los unos creen que la pobreza se explica por razones de un sistema económico fallido que no dio suficiente oportunidades y que propició que existiera una clase vulnerable de personas. Por otro lado, los que explican la razón de la pobreza por faltas de carácter, creen que las personas simplemente ” ” no le echan ganas”, por esa razón, y porque no tienden a trabajar, según su percepción, es que terminan gastando en tonterías, las personas que piensan esto, también creen que a los ricos que sí trabajan, no se les debería impuestos. Ellos además creen que si se les van a entregar apoyos sociales, a estas personas, deberían de tener algún criterio por merecerlas.

Esto pasó con las casas de trabajo en la Inglaterra, que Charles Dickens, retrató, y también criticadas en los 80s por Ronald Reagan, como las Welfare Queens, aquellas personas que se decía (sonó hubo un caso de una persona negra que engendraba hijos para beneficio de programas sociales) y se escandalizó y estigmatizaron los programas sociales en beneficio de neoliberalismo.

En México los dos programas de transferencias (hasta el 2024) son el de adultos mayores y el de las becas Benito Juárez.

Para desmentir a los que comentan que los que reciben apoyos sociales no trabajan, Sara Bird de la universidad de George Washington ha probado que en el mundo las personas que reciben apoyos sociales no dejan de trabajar.

Para saber si gastan ese dinero en alcohol o celulares, es preciso ver que es lo que compran y resulta que la mayoría del dinero es gastado en bienes primarios, comida sobretodo y solo poco (para los que dicen que se compran iPhones), 20 pesos, se gastan más en consumo de celular, datos etc. No es como se piensa que gasten en alcohol o tabaco incluso disminuyen su consumo.

La única variante es cuando los apoyos se dan para estimular el crecimiento de un negocio. Es el caso del ejemplo de la joven Esmeralda. En estos casos, las personas que sí que reciben transferencias directas, aumentan las horas de trabajo.

Incluso aquellas que se beneficiaron de apoyos condicionados con el programa oportunidades, según el BID terminaron trabajando lo mismo y no menos como se piensa.

Las personas más pobres son las que más trabajan aunque algunos libremente decidan dejar de trabajar cuando reciben apoyo sociales, como estudiantes.

La verdad es que la mayoría de las personas que reciben apoyos no lo gastan en “tonterías” y aún cuando hay casos aislados, estos no aplican.

En cuanto a que si deben ser universales o que apliquen a cierta sección de la población, parece que el al crear una burocracia que determine esto el gasto lo consume para la intención que se tiene.

Debatamos cómo crear una sociedad más justa con oportunidades, empleo, trabajo, digno y derechos humanos necesarios en lugar de debatir si las personas que reciben apoyo sociales lo gastan en “tonterías”

Mito #3 El gobierno gasta de más

Eventos como los que organizó la Ciudad de México de Rosalía muestran que el gobierno gasta de más en estas cosas y gasta más.

Muchos críticos opinan que debería de invertir en el servicio de metro, de hospitales, de calles y que si se empeñara podría gastar mejor. La realidad es que así no es.

El dinero que el gobierno gasta en servicios públicos es mucho mayor a que se puede invertir si se quita en cosas como el evento se Rosalía o de esparcimiento. Tal vez a que no podemos pensar en “Big numbers” reaccionamos y no pensamos que el gasto público es descomunal mente mayor.

Aún así es verdad que el gobierno gasta menos en servicios de salud que otros países en Latinoamérica, gasta poco en estos servicios aunque en educación gasta un poco más de lo equiparable a otros países de la OCDE.

La burocracia ha disminuido su gasto en algunos departamentos pero los ha aumentado en otros, así que aún hay mucho que hacer.

Mito #4 No somos racistas 

La manera en que la historia de Rosario Tijeras se adaptó en México muestra como, por la actriz principal ser de color moreno, que México es un país racista pues escogió a Barbara del Regil.

Los comentarios incluso de ella misma mostraban desprecio a tener un tipo de color moreno.

Aún asi hay personas que ni creen que México sea racista tal vez solo clasista.

Se acepta que México sea clasista, en el norte del país se percibe más y de hecho un 80% de personas lo cree. También, lo mismo como en el caso de los pobres que no trabajan, aquellos que se perciben de clase media. el nivel socioeconómico alto.

Cuando se consolida la nación la idea del mestizaje para derrumbar diferencias hace que ahora personas creen que no somos racistas aunque si clasistas. Todos somos iguales, mestizos.

Solo el 65% de los mexicanos piensan que hay racismo, puesto que se cree que el racismo solo es como el de Estados Unidos con los afroamericanos o cuando y porque hay esclavitud de forma evidente como en las películas.

Tratar mejor a algunas personas por su color de piel, ya es racismo. Se descrimina tanto en un restaurante, que ya es preocupante, como cuando se busca trabajo, que tendrían que aplicar a él doble de trabajos que los que lo hacen personas de tez blanca. Incluso en la representación política, aunque el 9% de la población es de tono moreno oscura solo el 4% de los candidatos tiene ese tono de piel.

El hecho de tener menos candidatos de piel morena genera polarización y desinterés como votantes y como personas que participan en la política. Además, se ha comprobado que aunque se tenga dinero, si se es de piel morena, se tiende a sufrir de mayor discriminación.

Cómo solución al racismo, se deberían de cambiar leyes y de iniciar campañas de concientización para cambiar la manera en la que nos expresamos que perpetúan una discriminación estructural.

Mito #5 Subir el salario mínimo no sirve de nada  

En México se cree, tal vez más común entre algunos Influencers que subir el salario mínimo no sirve de nada y el precio o el costo de las cosas se pasa al consumidor. De hecho es el 64% de los mexicanos que lo cree.

esto es más común entre las mujeres, que entre los hombres, lugares donde el jefe de familia, estudió hasta la secundaria y entre millennials que simpatizan con movimiento ciudadano.

Después de analizar los lugares donde se incrementó el salario mínimo en 2000 19:02 1022, se observa que así no es. En realidad ajustando por la inflación y IVA los lugares en donde incrementó el salario mínimo no se aumentaron los precios. Si esto es verdad, ¿Porque una buena parte de la población, sigue pensando que suben los precios? la respuesta, tal vez es porque los economistas por mucho tiempo también piensa lo mismo.

Por mucho tiempo, se llegó a pensar que si subía al salario mínimo, no sólo aumentarían los precios y que estos lo absorbería el consumidor, sino que se dejaría de atraer inversión y de esta manera empleo. Hubo algunos intentos en 2012, cuando comenzó a debatirse la necesidad de alzar el salario mínimo Hubo errores como que se homologara el salario mínimo a través de la República, y desde 2018, que comenzará a subir de manera significativa.

De esta manera al revisarse el incremento a los precios, respecto al aumento al salario mínimo, no se encontró relación y de hecho el salario mínimo subió seis veces más de lo que subió el costo de el precio al consumidor. De hecho gran parte de que se siga pensando así es que el margen de ganancias para el empleador es mayor y por ende se sostiene esta creencia. Lo que en realidad le preocupa al empresario, son mayoritariamente los costos operativos de gasolina y de electricidad.

Mito #6 Somos un país de clase media

Ya sea que venga de las Lomas o de las colonias más humildes y yendo hacia diferentes marchas pero con un contexto similar, las personas se perciben como de clase media, no importando que esto varía particularmente en México.

En México, casi todas las personas se perciben como de clase media. Aún si apenas les alcanza para cubrir lo mínimo indispensable, se siguen percibiendo como de clase media. Incluso las personas de la clase alta que ganan 112,000 pesos mensuales, se siguen considerando clase media.

En México, ocho de cada 10 personas se percibe como de la clase media, sin serlo, lo creen más las personas que alguna vez votaron por el pan, las mujeres, las amas del hogar, las personas que viven en el centro norte del país como Aguascalientes Zacatecas de San Luis Potosí, y donde el jefe de familia estudió hasta la primaria. Asimismo, entre más dinero tienes más, crees que se necesita para hacer de la clase media y entre menos dinero tienes menos crees que se necesita para hacer de la clase media.

La la cuestión de sentirse de la clase media, y el dinero que se necesita para así percibirse, es bastante subjetivo.

Se cree erróneamente que México sea un país de clases medias.

Para salir de la duda, basta algunos datos objetivos. El CONEVAL, que es el Instituto, encargado de medir la pobreza en México, en su última medición, el 73 % tiene ingresos tan bajos que no pueden satisfacer sus necesidades primarias o tienen carencias básicas. Al restante 27% se le retira las personas ricas o de ingreso alto y se queda con solo el 20-24%.

Otras mediciones son más estrictas, el MMIP se encarga de medirlo en términos más estrictos. Tener acceso a servicios y productos básicos y no tener carencias de primera necesidad. Para ser considerado como clase media, aparte del ingreso, se puede medir si:

  • Se tiene acceso a agua y vivienda
  • Celular o teléfono
  • Lavadora, estufa
  • Un cuarto por cada dos personas
  • Tener acceso a la seguridad social o dinero para comprar un seguro privado

Siguiendo esta medición el número es aún menor.

De esta manera, la mayoría de las personas en México 50% viven en pobreza moderada y solo un 20% puede considerarse clase media.

Otras mediciones como las del INEGI y las del Banco de México determinan la clase media por ingreso, al rededor de 15,000 y 32,000 pesos mensuales. Esto tiende a ser engañoso puesto que el nivel de vida es los diferentes lugares de la república varían bastante, desde el acceso a los servicios básicos hasta el costo de la vivienda. Además el ingreso no explica cómo, en caso de un gasto inesperado en salud se puede caer en pobreza moderada.

Entender a que clase en realidad pertenecemos nos ayuda a demandar los cambios necesarios ya exigir las políticas públicas correspondientes.

Mito #7 – Cuando la economía crece, la pobreza disminuye

Los círculos de empresarios, aquellos que emplean a más de 25,000 empleados, repiten (y seguramente creen) que si la economía crece, la pobreza disminuye. Esto es en parte ayudado por el presidente del banco de México, entre muchas personas de prestigio, académico, económico.

Cómo en otras ocasiones, los que más piensan esto son profesionistas independientes, mujeres y personas que alguna vez votaron por el PRI y Movimientos Ciudadano.

Si esto fuese cierto, se podría ver que los lugares con mayor crecimiento económico tienen menor población en la pobreza, pero esto no pasa y así no es. Los estados del centro norte del país experimentan buenos números en términos de su crecimiento económico, pero están rezagados en materia laboral y social.

De esta manera, lo que incluso el Fondo Monetario Internacional ha diagnosticado, junto con otros especialistas de este tema, que lo que se necesita es un crecimiento inclusivo, donde el beneficio de ese crecimiento económico, no sea sólo las clases ya ricas, sino al de una proporción de la población más grande.

Mito #8 – El norte paga impuestos, el sur es 

Cuando el gobernador de Jalisco usó a MC monkey para crear una canción y sacar a gente a votar, lo hacía para una consulta técnica y complicada, la de dejar el pacto fiscal.

El pacto fiscal fue acordado entre los estados de la república que que recaudaban más, y podían ayudar a aquellos que por su situación geográfica, historia y otros factores, eran más pobres.

Durante la pandemia al gobernador de Jalisco y a otros no les pareció justo que ellos tenían que poner más.

La cantidad de personas que piensa esto no es menos, 1 de 3 piensa que se debería dejar de apoyar a los estados del sur, es más común donde el jefe de familia tiene licenciatura, más hombres que mujeres y sobretodo los que se perciben que no se debe de cobrar a los estados ricos y trabajadores del norte.

Los de MC son los que más piensan esto.

La verdad es que los del sur trabajan una o dos horas más. Además se piensa que los del norte pagan más impuestos, cuando los del sur pagan menos aunque así no es, los ingresos son mayores en el norte y en proporción en la misma. Hay algunos estados donde hay más proporción a la informalidad.

En el norte se observa menor informalidad porque su economía tienes menos propensión a ser informal como el sur. El sur es más agrícola y el norte es más industrial.

El norte y el sur son zonas que, como un árbol, han crecido en zonas diferentes con condiciones mejores para el norte y no se pueden comparar.

Mito #9 – Para traer inversión hay que reducir los impuestos  

Algunas personas piensan de verdad qué la única manera de traer inversión es reducir los impuestos. El mejor ejemplo es justamente es el de la Fórmula 1 que se argumentaba daría una derrame económica significativa a la Ciudad de México. Entonces el gobierno federal patrocinada o subsidiaba parte del costo de traerlo argumentando beneficios que no se podían necesariamente mostrar, incluso en algunas ciudades ya se retiraba este evento por no mostrar gran beneficio a la economía.

Si el gobierno no financiaba eso, se pensaba, la inversión iría a otro lado. En 2019 el gobierno dejó de financiar y no pasó nada y el evento volvió a suceder organizado por unos empresarios. Hubo críticos el gobierno ser antiempresa.

La creencia es que el gobierno les debe de hacer fáciles a las empresas con todo y, si es necesario, que no paguen impuestos. El 67% de los mexicanos así lo cree:

  • generación X
  • Mujeres
  • Hogares donde el jefe de familia estudió hasta la secundaria
  • Trabajadores independientes
  • Estados del sur

La evidencia del Banco Mundial entre otros muestra que en realidad son otros los factores que influencian para bien o para mal que haya más inversión como capital humano, talento, corrupción y transparencia, infraestructura, seguridad. En ocasiones es indispensable que sí haya subsidio sobretodo cuando se ha hecho un análisis exhaustivo de que lo necesita, pero no hacerlo sin que haya una revisión de las ganancias para el gobierno.

Las ganancias pueden ser que el gobierno tenga acciones, asiento en el consejo de administración entre otras demandas de un estado que no solo pierde cuando la inversión no va bien sino que gana cuando es exitosa.

Mito #10 – Ya no te pueden subir el salario  

Aunque en el mundo se ofenda de verdad contra un empresario porque dice que los trabajadores ya no quieren trabajar y se sienten “mucho” para el empleador, en México no hubiera tenido que disculparse, porque una gran parte de las personas la piensa así.

Uno de cada 3 mexicanos. Los que más piensan así, son aquellas personas donde el jefe de familia estudió hasta la secundaria, Boomers, trabajadores independientes, y personas que alguna vez votaron por el PAN y el PRI, así como hogares de la clase baja.

Así no es, y no hay evidencia que muestre que subir el salario mínimo hace que las empresas no puedan contratar a los trabajadores. Si esto, pues es cierto, se vería un aumento de la pobreza en los lugares donde ha aumentado el salario mínimo, como en la zona fronteriza. Al contrario, la pobreza ha disminuido y se ha aumentado el empleo en los lugares donde se ha aumentado a casi el doble el salario mínimo.

El CONASAMI mostró que el 80% de la reducción se debe al incremento del salario mínimo. La pregunta es si se podría seguir aumentando el salario mínimo y la respuesta es si, debido a que en México los patrones se quedan con una proporción mayoritaria de las ganancias. Para cumplir con lo que marca ka constitución debería de aumentar el salario mínimo para que se garanticen las necesidades básicas.

Mito #11 – La desigualdad no importa

Sergio Sarmiento, el escritor del periódico reforma, asegura de manera seria, que la desigualdad es una cosa de envidia y que el hecho de qué Carlos Slim, el hombre más rico de México, tenga el dinero que tiene, no le afecta en nada a él.

De esta manera, comentaristas o empresarios que piensan que estudiar la desigualdad, debería importarle a la sociedad porque es estúpido, porque son envidiosos y no le aporta nada porque no es un problema.

Lo bueno es que en México, la mayoría de las personas piensan que si es un problema y que debería de enfrentarse la desigualdad, ya que en países como Canadá, el 10% de la población se queda con el 35% de la riqueza producida y no como en México, que el 10% se queda con el 65%. Los que más entienden ello son las personas del centro sur, los de clase media alta, la generación Z y los que son simpatizantes de Morena.

La sociedad entiende Que la desigualdad es un problema en sí mismo y los estudios del Fondo Monetario Internacional aseguran que esto también ocasiona crecimientos económicos, más reducidos, inestabilidad política y en cuanto a la organización y respuesta a qué se debe de hacer cuando se enfrenta a una crisis, ya que la sociedad no se puede poner de acuerdo.

Pensaban que era la envidia la que ocasionaba que se eliminaba la desigualdad.

La desigualdad, también ocasiona que el poder se concentre en los más ricos que luego influencian las decisiones políticas que perpetúan ese sistema.

Las razones de la desigualdad en México son muchas históricamente pero requiere más poder al estado.

Deben subir los impuestos a los más ricos, regular a las empresas que monopolizan el mercado, subir el salario mínimo porque los salarios están muy mal pagados y promover la igualdad entre géneros. Tratar la discriminación racial y resolver la desigualdad salarial para con las mujeres.

Esto ha hecho que se creen diferencias regionales, entre estados, que se van multiplicando en las generaciones. Lo que a la larga hace que se creen en dos Méxicos diferentes donde el sur y el centro norte, tiene mejores oportunidades de estudio de acceso a productos financieros, en general, aún nivel libre de estrés y el sur se experimentan carencias y menos acceso a oportunidades educativas laborales.

De esta manera tenemos que rechazar el mito que la desigualdad, no importa y demandar, siempre demandar, una cancha pareja.

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